- Papá, una pregunta.
- Dime, hija.
- ¿Qué es irse a la mierda?
El padre se vió sorprendido, y no le fue posible ocultarlo: abrió la boca levemente y decidió improvisar.
- ¿De dónde has sacado eso, Daniela?
- Se lo escuche decir a un señor... se lo decía a otro... ¿Dónde queda eso, papá, es un buen sitio?
- Pues nadie sabe con exactitud. Pero te puedo decir que no es un lindo sitio.
- ¿Y a qué se refería ese señor? Parecía como molesto, ¿habrá querido que su amigo se vaya de viaje?
- No lo dudo, amor. Lo único que sé y que puedo decirte es que existen sedes infinitas, interminables, de ese lugar. Pero no es recomendable ir.
- ¿Y eso porqué?
- Ya crecerás y lo entenderás. Por ahora tan sólo te digo una cosa, hija mía: si algo tenemos en común los árabes, estadounidenses, noruegos, irlandeses, mexicanos, peruanos... en fin, todos. ¡Si es es que tenemos algo en común es que todos podemos ir a ese lugar! ¡Y en especial nos pueden recomendar ir!... Sólo te pido que no lo repitas, hija.
- Está bien, papá.
Diálogo inédito 1
lunes, noviembre 02, 2009Publicado por Ernesto Chirif W. a las 15:03
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1 comentarios:
Buena pregunta la de esta niña !!! si fuera mi hija, ensayaría algunas respuestas satisfactorias; total, al fin y al cabo alguien en algún momento de su vida le sugerirá - apacible o vigorosamente - ir.
Martin loayza
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