Y aún no sé

domingo, octubre 25, 2009

La felicidad es una lucha constante,
y me gusta ser parte del mundo,
viviendo lejos de él.

La ironía
es a veces menester
para comprender
lo que no se puede.

El llanto
sin fundamento
es mucha veces
el más cargado de dolor,
y es irónica
la semejanza
de lo que se toca
y lo que no:
el sentimiento es como la materia,
no es posible destruirlo,
mas sí transformarlo,
tal vez en un lindo poema,
o,
tal vez,
en una bella canción.

4 comentarios:

Aleph dijo...

Sobre todo, muy gratificante el sentimiento de identificación de los que te leen o te oyen. Así es el arte, tus mensajes son abstractos para algunos y legibles para otros. Simplemente no existen reglas, todo es auténtico.

PD: Me gusta =). Lee "La Poesía" de Neruda.

Francesca dijo...

No hay dolor que en su pasado no fue una alegría, ni alegría que no sea sinónimo de felicidad.
La misma que te agarra a ti y a mi y al mundo sin más llorando y sonriendo; transformando y construyendo.

Me fascinó.

Salud.

Anónimo dijo...

Profundamente poètico..sobre todo akello de el sentimiento es como la materia...no c puede destruir...antes bien se puede transformar en un lindo poema. ¿serà que llevo TB un poeta dentro y aùn no lo se?
Martin

Anónimo dijo...

Y vaya que son indestructibles los sentimientos. Quién sabe, tal vez sería más fácil que transformarlos. O quizás no.

Muy bello, no pares, nunca.