Introducción: Con inicio aparente y sin final.

miércoles, marzo 11, 2009

Nuestra historia comienza de un modo peculiar. Digo "nuestra" con afán de sentirme acompañado. Empieza en el final. Pero este no es un final feliz y pintoresco, no. Este es un triste y frío final.
Mi historia comienza con una muerte cercana, una muerte ajena, que es propia en cierto sentido. La muerte de uno mismo puede llegar a ser, sorprendentemente, hermosa. Claro que una muerte depende de muchas circunstancias.

La muerte conlleva a un final, a un punto. Sin embargo, la muerte en sí no es el final definitivo, al menos no para nosotros, los que quedamos.
Entonces recordemos, la muerte de alguien cercano es simplemente el fin de una etapa. Después de este frío y triste final un nuevo período nace, una nueva vida comienza.
La muerte ajena es siempre un punto y aparte. La muerte ajena también nos hace vivir.
Mi historia comenzó hace unos dos años,
con una muerte ajena
.

3 comentarios:

Aleph dijo...

Ahora sí está mejor, tienes razón .. la vidad tieien golpes bajos pero simplemente te dan motivos para seguir viivendo... y mejorar sobre todo.

Anónimo dijo...

Definitivamente sigo pensando lo mismo,
Jaime, escribe lo que sigue o verás las
consecuencias, conseguiste lo que querías..
Sigue haciéndolo mongo.







Punto.

Anónimo dijo...

La muerte es el hecho más democrático y absoluto de todos; aunque comparto tu idea sobre el hecho de que la misma no es en si misma el final sino la apertura de una nueva vida, de un nuevo comienzo. También lo es de una espera, - ah si !! claro que si! - tanto para el que se va como para el que se queda.
Martin Loayza